Visita a los Pantanos del Bajo Lozoya 
Tomando, la N-I, al llegar a Venturada nos desviamos hacia Torrelaguna, lugar que debemos atravesar para continuar por la carretera que conduce a Patones y Torremocha. La primera parada la podemos hacer en Torrelaguna, donde destaca sus númerosas obras artísticas, aunque dedicaremos una visita más detallada a esta localidad, al igual que ocurre con las otras localidades citadas, Patones y Torremocha. Volviendo a la ruta en sí, una vez pasada la localidad de Patones, la carretera continua hacia El Atazar, momento en que antes de comenzar a subir la carretera, un desvío nos lleva a la Presa del Pontón de la Oliva, primer punto de interés en nuestra visita.
La Presa del Pontón de la Oliva es interesante, ya que fue la primera obra bajo el reinado de Isabel II, impulsada por Bravo Murillo, para la captación de aguas del Lozoya para el abastecimiento de Madrid. La primera piedra fue colocada el 11 de agosto de 1851, que junto con los más de 70 kilométros de canal que conducen a Madrid, tuvo un costo de algo más de 50 millones de pesetas de entonces. En su construcción intervinieron más de 2000 presidiarios, con un sueldo de dos reales diarios y unos 200 obreros libres. Esta presa cuenta con una altura de 20 metros en su coronación, que podemos observar por ambos lados, ya que hoy en día se encuentra abandonado su uso.
Presa del Pontón de la Oliva |
Desde las inmediaciones de la presa se pueden realizar diversas actividades, destacando la iniciación a la escalada, lugar escogido por un gran número de aficionados ya que existen un gran número de vías abiertas. En cualquier momento que se visite el lugar, siempre se podrán ver aficionados practicando este deporte. Momento en el que se puede contactar con monitores para iniciarse en esta actividad.
Desde la presa, por la margen izquierda, discurre un camino de servicio del canal, que nos guía por la ribera del Lozoya, hasta la presa de la Parra. Es un bonito camino, que aunque más recomendado para la primavera, en estos últimos días ha verdeado mucho y es agradable, pero más adelante describiremos más detalladamente esta ruta.
Volviendo de nuevo a la carretera que conduce a El Atazar, en poca distancia, junto a la entrada a un vía de servicio del Canal, se accede a la Cueva del Reguerillo, visita no recomendada sin guía, los cuales podemos contratar en un pequeño local que se encuentra junto a la Presa del Pontón. Esta cueva, citada ya en 1864, fue declarada monumento histórico-artístico en 1944, aunque no se ha acondicionado para visitas hasta la fecha. Comprende varias salas y galerías con estalactitas y estalagmitas de caprichosas formas, e incluso posee grabados paleóliticos, difícil de ver si se desconoce. Todo esto hace que se lleguen a considerar como la «Altamira de Madrid».
Después del pequeño desvío a la cueva, continuando por la carretera, se divisa, siempre por la derecha, el verde Valle del Lozoya, que recomendábamos el paseo anteriormente, hasta llegar al Poblado de la Presa del Atazar, lugar desde donde se divisa una impresionante vista de la presa, lugar al que podemos llegar continuando por la carretera.
Bóveda de la Presa del Atazar |
La Presa del Atazar es una de las más nuevas presas construidas en este país, en 1972, como se puede leer en la lápida conmemorativa de su inauguración. Forma un vistoso lago artificial de enorme extensión, cuya bóveda de doble curvatura posee 115 metros de altura, 134 metros sobre cimientos, y una longitud de coronación de 484 metros. Embalsa 425 Hm3, un 45% del total de agua embalsada en la Comunidad. Desde ésta impresionante bóveda, sólo se puede observar una pequeña parte del vistoso lago artificial que allí se forma. Esta embalse provocó la incomunicación del pueblo del Atazar, ya que quedó sepultada bajo las aguas la vieja carretera que unía Cervera de Buitrago con El Atazar. Para acceder a éste, se llega por una carretera que bordea el pantano, y cruza éste por la carretera que corona la presa. Continuando, se llega al pueblo de El Atazar, donde podemos visitar esta pequeña población, que no es despreciable, aunque actualmente se encuentra el pavimento de entrada en obras. A mitad de camino entre la presa y el pueblo, se encuentra un pequeño club naútico, donde realizan un gran número de actividades.
Puente del Vado del Villar |
Para continuar la excursión, podemos tomar una pista que parte a la entrada del pueblo, justo donde empiezan las obras, nos lleva a la población de Cervera de Buitrago, camino no recomendable con lluvias. Otra opción, más larga, pero con más vistas del enorme pantano, es volviendo a la presa para continuar la carretera hasta llegar a El Berrueco. Lugar donde podemos hacer noche, si tomamos la opción de la excursión larga, en los alojamientos o el camping que nos ofrece Aquanor, al igual que ocurre en Cervera de Buitrago, por el otro camino. Desde el berrueco, parte una carretera que conduce a Cervera de Buitrago, con paso obligado por la Presa del Embalse del Villar, lugar que también se puede llegar desde ésta última localidad.
El Embalse del Villar fue construída en 1867 por los ingenieros Morer y Boix, y entró en servicio en 1879. Está situada en las proximidades del antiguo vado del Villar y puente del mismo nombre, de un sólo arco, que aún se conserva aguas abajo, muy cerca de la presa. La carretera que comunica El Berrueco, o Manjirón, con Cervera de Buitrago y Robledillo de la Jara, pasa por la coronación de la presa. Esta presa de 43 metros de altura, embalsa 22 Hm3.
Puesta de sol en Puentes Viejas |
Volviendo hacia El Berrueco, se encuentra una carretera que conduce hacia Manjirón, uno de los núcleos urbanos de Puentes Viejas. Desde Manjirón, debemos seguir la carretera que conduce a Prádena del Rincón, hasta ver las señales que indican Puentes Viejas, donde poco después se llega a la presa con este nombre, curiosa, entre otras cosas por su estrecho paso que obliga a cruzarlo con la señalización de un semáforo.
El Embalse de Puentes Viejas, se denominó así porque antiguamente existían dos pontones para cruzar el rio. La presa aunque empezó a construirse en 1907, no entró en servicio hasta 1936. Embalsa 50Hm3, y tiene una altura de 60 metros.
Después de esta presa podemos continuar hacia Prádena del Rincón, o volver hacia Manjirón, o Buitrago, enlazando con otras excursiones.
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